Pese al gran drama que el Coronavirus está causando, en este artículo indico algunas de las cuestiones positivas que este virus nos puede proporcionar.
Un antiguo refrán indica "Cuando haya sangre por las calles compra tierra". En este caso, como ante cualquier tipo de crisis, es momento de ser inteligentes y sacar partido de la situación para fortalecernos a nivel moral y humano, con la necesaria reflexión sobre nuestros hábitos diarios y el propio proyecto de vida.
¿Te has planteado en qué ha cambiado tu vida el Coronavirus? Tal vez no te hayas dado cuenta, pero es posible que estés más pendiente de tus seres queridos, que te empieces a preocupar por el vecino, que te estés planteando si ese trabajo en el que inviertes tantas horas es realmente tu vocación; que te estés saturando de relaciones líquidas humanas establecidas mediante "Me gusta" en Instagram, frases telegráficas en Twiter, Facebook, WhatsApp, etc. y empieces a valorar más el ver a ese amigo con el que hace tanto tiempo no tomas café,
¿Teletrabajo, cuarentena en casa? Muchas personas en España y en otros países están horrorizadas por tener que quedarse encerradas en casa. Tal vez en este momento, sea cuando el cultivo de la razón, de las vocaciones, de la paciencia, y de las virtudes éticas o del carácter que indicaba Aristóteles (Valentía, templanza, libertad y justicia), junto con las virtudes dianoéticas o intelectuales (saberes técnicos, sabiduría, prudencia e intelecto) sean las que hagan que los individuos puedan autogobernarse y convivir con ellos mismos, porque seamos realistas, hay quienes han olvidado su esencia en una sociedad de prisas e inmediatez.







