sábado, 26 de septiembre de 2015

La falta de empatía en el aula

Memorizar, repetir y plagiar


La educación actual deja muchos ámbitos sin cubrir, algunos de ellos de vital importancia como la potenciación de la empatía de los alumnos.

En una sociedad basada en la tecnociencia dejamos de lado aspectos tan importantes como el desarrollo del individuo a nivel empático, es decir, apartamos de las aulas un aprendizaje tan esencial e intrínseco al ser humano como es el de "aprender a ponerse en el lugar del otro".

Guerras, conflictos, asesinatos, violaciones, matanzas de animales... pasan a ser meros hechos intrascendentes en la era de la ciencia y la tecnología. Estamos expuestos a una violencia sin precedentes. Los medios de comunicación hablan de muertos como si de manzanas se tratase, de refugiados huyendo de guerras como si de objetos fuera el tema. Videojuegos que potencian la agresividad, anuncios que atentan contra la ética humana e incluso aunque no lo pensemos vivimos rodeados de información misógina y degradante hacia la mujer.

En la escuela no se enseña a los alumnos a sentir, si no a memorizar, repetir y plagiar ideas ajenas. 


La empatía como "no tema" en el sistema educativo


En ningún currículo educativo, sea cual sea la etapa escolar en que nos hallemos se incluye un programa o al menos unos objetivos a cumplir respecto al fomento de la empatía en el aula. 
Niños que se pegan, bullying escolar, acoso, inicios de conductas de violencia de género que van derivando en casos más graves a medida que el alumno va creciendo.

No enseñamos a pensar en los demás, hacemos creer al estudiante que sólo importa obtener buenas calificaciones en el aula y que le vaya muy bien la vida aunque para ello tenga que pisar a otros por el camino.

¿Cómo una persona llega a ser un jefe déspota?, ¿cómo una sociedad puede aceptar que se torture a un animal hasta la muerte por mera diversión?, ¿cómo el que era un buen chico se convierte en violador?

El sistema educativo actual no contempla en absoluto la moral ni la ética en sus programas, hace de los estudiantes unos autómatas semi- programados. Nos enseñan que llorar es de débiles, que expresar como nos sentimos puede hacernos vulnerables, que debemos callar si no estamos de acuerdo con alguna norma y en resumen, que debemos asemejarnos a las máquinas ya que estas son "la perfección" a ojos de la tecnociencia.

Olvidamos el verdadero potencial humano, la sensibilidad y la empatía, características que hacen del hombre un ser realmente fantástico. Tenemos la capacidad de amar, la disposición de proteger al débil y la inteligencia para deslindarnos del egocentrismo característico de nuestra especie a fin de crear una cosmovisión mucho más amplia que integre los sentimientos y emociones de otros seres.

Si enseñásemos a hacerse caso a uno mismo, a no ignorar el ¿me gustaría que me lo hiciesen a mi?, ¿cómo me gustarían que me tratasen?, ¿cómo se sentirá esta persona o animal si yo le hago esto?
Si instruyéramos en la sensibilidad, si mostrásemos a los alumnos que no solo importan sus fines vitales si no la convivencia adecuada entre todos los seres que habitamos la tierra, si redescubriéramos el valor de la vida, el sentido real de nuestra existencia, nos olvidásemos del materialismo y del "yo" viviríamos en una sociedad mucho más justa para todos y casualmente seríamos más felices porque la vida no es tener, si no dar, escuchar y compartir.



¿Hacia dónde vamos?


Sigamos centrados en las matemáticas, en la física, en el inglés, la lengua, la química y desechemos el potencial de sensibilidad humano así solo lograremos destruir la esencia de las personas. Conseguiremos actuar sin pensar en las consecuencias para los demás, en vivir la vida desde un "todoterreno" que todo lo arrasa sin detenerse a observar, sin pararse a sentir, a dar, a disfrutar...

Los profesionales de la educación y los implicados en el proceso educativo de los niños (o sea toda la comunidad) deberíamos reflexionar sobre "hacía donde vamos" y empezar a valorar la necesidad de formar a nuestros jóvenes en unos valores dignos de su especie. 

Salvar a esas pequeñas hormigas que aparecen en casa, no aplastar a las moscas, ayudar al que lo necesita (sea humano o no humano), no aceptar lo que va en contra de nuestra moral no es de ser débiles, ni mucho menos de ser tontos, es de ser humano en su concepción más extensa.

¿Qué es más importante dar contenidos o ayudar al individuo a formarse como un ser integral y dotado de capacidad para ponerse en el lugar de los demás?

¿Está bien que obliguemos a los niños a vivir en un mundo irreal?, ¿es correcto que les hagamos pensar que en el zoo los animales son felices o que todos los niños celebran la navidad? 

Es hora de ser más humanos y menos máquinas. Es el momento de enseñar a sentir.


Fuentes de información y enlaces recomendados:

- "El verdadero sentido de la empatía" (Soraya R. Oronoz)

- "El arte de comprender emociones - la empatía" (Sofía Alcausa Hidalgo)


- "Inteligencia emocional - sistema límbico, un llamamiento (Soraya R. Oronoz)

- "5 Consejos para potenciar la empatía con tus alumnos" (Santiago Moll)


Soraya R. Oronoz

4 comentarios:

  1. Hola soraya.
    Que complejo el tema.es difícil educar emocionalmente.sobre todo cuando intentas mostrarles tú perspectiva.

    PD: por tus palabras,deduzco que eres una persona altamente sensible.saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Alex:
      Es cierto, es realmente complejo educar bien a nivel emocional, no obstante es mucho más difícil continuar en una sociedad con grandes carencias en materia ética y moral ya que como dice Adela Cortina "la ética abarata costes económicos y personales" y es que la ética evita el sufrimiento humano, pero el sistema quiere que la dejemos de lado ante una sociedad tecnocientífica basada en una norma moral de "máximos": consumir al máximo, producir al máximo y en el terreno individual: tener el máximo éxito. Lo que nos olvidamos es de que el humano es un ser social y como tal debería cumplir un código sencillo que posibilitase la intercomunicación y la adecuada convivencia.

      PD: Deduces bien :)

      Muchas gracias por tu comentario, recibe un fuerte abrazo.

      Soraya R. Oronoz

      Eliminar
    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
  2. Tú Emocionalidad nutre tú intelecto.tú intensidad emocional es incognoscible para personas normales,es un gusto conocer a alguien compatible con mi naturaleza.
    PD: el comentario no es una alabanza,es mi análisis sobre tu sensibilidad.
    Saludos Soraya.

    ResponderEliminar